Ley de economía sostenible y descargas ilegales

Esta semana se ha producido gran revuelo a causa de la iniciativa del Ministerio de Cultura para incluir medidas contra la piratería en Internet en la ley de economía sostenible que prepara el gobierno. La reforma, de seguir adelante, permitiría al Ministerio cerrar páginas webs con enlaces a sistemas de descargas. También permitiría obligar a las operadoras a bloquear el acceso a webs extranjeras que proporcionaran estos enlaces, y todo ello sin la intervención de un juez.

Naturalmente, media Internet se ha echado encima del gobierno, que ha intentado echar balones fuera e incluso ha hecho hablar sobre el tema a Zapatero. Rápidamente la noticia ha saltado a los medios de comunicación “tradicionales” que por una vez, y sin que sirva de precedente, han hablado sobre cómo se recortan silenciosamente los derechos y libertades de los ciudadanos con la excusa de las posibilidades que permite Internet y los despiadados pirata que actúan en ella. Incluso en el programa “En días como hoy” de Radio Nacional de España reconocían que no solían dar noticias de este tipo y que se sentían un poco fuera de lugar.

En definitiva, se ha criticado mucho las medidas que el gobierno quería introducir para evitar las descargas “ilegales” en Internet cuando la cuestión de fondo es si estas descargas son realmente ilegales. En la práctica, ningún juez en España ha cerrado nunca ninguna web por ofrecer enlaces a contenidos, ni ha condenado a ningún usuario de Internet por descargar o suministrar estos contenidos.

Coincido con la opinión de algunos blogeros de que esta propuesta de ley intenta saltarse el poder judicial, que de momento no está apoyando a los sociedades gestoras de derechos ni a aquellos que pretenden ilegalizar unos derechos y libertades que los ciudadanos siempre hemos tenido, pero que ahora se tachan de “piratería” con el objetivo de criminalizarlos. Y es que intercambio de contenidos entre particulares y sin ánimo de lucho es, y siempre ha sido, perfectamente legal.

El gobierno parece que da marcha atrás e incluso muchos de sus miembros parecen sentirse molestos por la gestión de la ministra González-Sinde. No obstante, no me permite ser optimista por dos razones: primero porque el polémico texto no ha sido retirado, sino que entrará en el debate parlamentario y ya veremos qué sale de ahí; y segundo, y más importante, por que el gobierno ha conseguido trasladar a la sociedad la idea interesada de que las webs de enlaces son ilegales y que las descargas también lo son.

Sólo este hecho, intencionado o no, supone un gran paso adelante en la criminalización del uso de Internet.

Anuncios

Manifiesto: En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.